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      6 <title>¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?</title>
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     12 <p class="title">¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?</p>
     13 <p class="date">22 de mayo de 2023 • fjbalon</p>
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     15 <p>Si bien considero Dune como el mayor referente y la obra magna del género de ciencia ficción en la Literatura, he de decir que considero a Blade Runner (1982) como la gran obra de ciencia ficción en cine. Sin desmerecer claro está otras obras como Alien (1979), Metrópolis (1927), Matrix (1999), Ghost in the Shell (1995) o Stalker (1979), y desmereciendo deliberadamente otras como Star Wars (1977 - 1983) y 2001: Una odisea del espacio (1968). Blade Runner, que se mueve entre el <i>film noir</i> y <i>cyberpunk</i>, propone una atmósfera viciada, tenebrosa y eléctrica del futuro, ya pasado: 2019. Si bien la década de los 70 fue marcada por El Padrino (1972), los 80 fue marcada por Blade Runner.</p>
     16 <p>Antes de continuar leyendo, el lector debe conocer que no me baso en el corte inicial cuando me refiero a la película de 1982. Para poner en contexto, en 1992 el director propuso su propio corte (<i>Director's Cut</i>), en el que suprime la voz en off explicativa, dejando que el espectador aporte sus neuronas y emociones, algo que siempre se agradece; inserta la secuencia onírica del unicornio y elimina el tibio final feliz impuesto por la productora. 25 años después de la primera cinta, en 2007 se estrenaba el corte final (<i>Ridley Scott's Final Cut</i>) con nuevos cambios: se le aplican algoritmos y técnicas de digitalización, mejorando la nitidez de la imagen y ganando en matices (especialmente en el detalle de los ojos), la banda sonora es remezclada y se añade una escena -totalmente prescindible- de bailarinas orientalizadas.</p>
     17 <p>Aclarados los cortes de la versión de 1982, es necesario contextualizar que dicha cinta se trata de una libre -muy libre- adaptación de la novela ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? (1968), del autor Philip K. Dick. Ésta se ambienta en 1992 (un futuro ya pasado) varios años después de la lluvia radioactiva provocada por la Guerra Mundial Terminus, que destruyó gran parte de la Tierra. ¿Puede una adaptación cinematográfica ser mejor que la novela que adapta? Generalmente, la respuesta es negativa; sin embargo viendo Blade Runner no podemos sino afirmar que dicha dicotomía, en ocasiones, produce adaptaciones notablemente superiores, como es el caso. La novela de Philip K. Dick plantea temas muy interesantes obviados por Blade Runner, como la presencia de polvo radiactivo (que obliga a los varones a llevar protectores de plomo en los genitales para no quedar estériles), la presencia de ciertos dispositivos tecnológicos, la poca presencia humana<sup>1</sup>, la oveja eléctrica de Deckard<sup>2</sup>, el matrimonio de Deckard, algunas denominaciones<sup>3</sup> y, sobretodo, el núcleo del mercerismo, un núcleo religioso dentro del mundo que propone el escritor.</p>
     18 <p>Si bien, en la novela, Deckard pasa sin problemas el test Voight-Kampff, éste se pone en duda en alguna ocasión. Aún así, en la novela no parece existir duda razonable sobre si el protagonista es o no es un «andy», como sí parece evocar la película de 1982: cuando Rick Deckard (Harrison Ford) se desliza de la viga, Roy (Rutger Hauer) lo agarra del brazo y grita «Kinship!» (parentesco, lazo de sangre). Curiosamente, no aparece la palabra ni su traducción en los subtítulos. Este hecho, unido a la secuencia onírica del unicornio, y también a la secuencia en la que Gaff (Edward James Olmos) deja la figura de origami en su apartamento, darían a entender que Deckard es un replicante. Si bien la interpretación de Harrison Ford se asume como un policía con graves problemas de conciencia, nunca parece evocar que no sea humano (al igual que los replicantes, todo sea dicho). Así, el director siembra la duda razonable en el espectador, genialmente tratada y no disipada en ningún momento en el tiempo. En mi opinión, no tengo duda en que Deckard sí es un replicante, sin embargo, no puedo sino plegarme ante el trato que se da a este tema.</p>
     19 <p>Y así como he iniciado el texto, tanto la película como el libro se centran en una duda: ¿qué es un ser humano? ¿qué nos hace serlo? ¿qué nos hace ser?, y a consecuencia de tal duda existencial y filosófica, explora temas como la vida y la muerte, como el amor (de una forma mucho más pura en la película que en la novela), la belleza y la verdad, la memoria y los recuerdos. Estéticamente, la cinta es un prodigio; y no hay mayor filosofía que la estética; estética que recupera lo humano en un futuro tecnocrático, capitalista extremo y casi nacional-socialista, en apariencia. Pero, ¿qué es lo humano? ¿una máquina en imitación perfecta del hombre, se convierte en hombre? ¿tiene alma? Si el alma no puede provenir ni ser generada por la materia, pues ninguna de sus interacciones físicas puede explicar la exportación de nada no-físico, ¿cómo puede un replicante como Rachel amar? ¿es que acaso puede un ser desalmado, amar? ¿quizás imite a la perfección las consecuencias físicas del amor? ¿en qué momento o bajo qué proceso ganaría, una máquina, un alma?. Sería difícil y pretencioso tratar de dar respuesta en una simple entrada a todas estas preguntas, que darían para tesis doctoral y filosófica, sin embargo la cinta no te hace sino elevar el espíritu a la filosofía y la metafísica, a hacerte estas preguntas... ¿qué me hace ser?.</p>
     20 <p>La película, por motivos evidentes elevada a culto, nos deja citas y escenas para la posteridad y la memoria, como la de Tyrell y Roy, momento álgido entre el dios de la electromecánica y su perfecta creación, desencantada y hastiada al conocer la ausencia de divinidad, la miseria, de su creador; la del test de Voight-Kampff a Rachel (interpretada deliciosamente por Sean Young, y que parece la parte más fiel a la novela), el monólogo de Roy a Deckard, tan conocido como noble:</p>
     21 <cita>
     22 <p>«Yo he visto cosas que vosotros no creeríais. Atacar naves en llamas más allá de Orión. He visto rayos-C brillar en la oscuridad cerca de la Puerta de Tannhäuser. Todos esos momentos se perderán en el tiempo, como lágrimas en la lluvia. Es hora de morir.»</p>
     23 <p>Monólogo «Lágrimas en la lluvia», de Roy Batty (Rutger Hauer), Blade Runner (1982), Ridley Scott</p>
     24 </cita>
     25 <p>Con esta secuencia tan desaforadamente bella, Rutger Hauer aseguró su inmortalidad, en un ramalazo de inspiración poética. Falleció el mismo año -2019- en el que muere el replicante. La naturaleza imita al arte. Y «todos esos momentos se perderán en el tiempo, como lágrimas en la lluvia». Y es que precisamente, el deseo de vivir, el castigo de la muerte son también temas principales en la exploración filosófica de la obra. El hombre busca su trascendencia, pues su alma como desapegada a la materia, es inmortal; y si no la encuentra cae, necesariamente, en un existencialismo que le llevará, inevitablemente, a un vacío nihilista. Sin embargo, el replicante encuentra su trascendencia, reconoce su vida y su muerte, perdona a aquel que le da caza para ser comprendido, para dejar un legado, para trascender la materia. Y es usando el lenguaje cinematográfico magistralmente, con aquella paloma que se eleva de las manos de Roy, que vuela hacia el cielo, haciendo quizás imagen de su alma, que encuentra su redención en la muerte.</p>
     26 <p>Deckard y Rachel deciden huir, enamorados, de la policía. Escena clave en la que se da a entender que Gaff conoce los sueños de Deckard: debe ser un replicante. Poniendo fin a una película que no deja indiferente, dejando al espectador con la duda razonable, con la mente embriagada de pensamientos filosóficos. Un cierre perfecto, y redondo. Y es entonces, cuando viajamos más al futuro -de 2019 a 2049-, que de manos del talentoso director Denis Villeneuve, en 2017 (35 años después de la adaptación de Ridley Scott), recibimos una secuela. Pero, ¿es posible dar una secuela a semejante obra? Mi primera impresión, cómo no, es de desconfianza absoluta, de escepticismo, de recelo por la obra original; incluso de enfado, por atreverse nadie a hacer una secuela<sup>4</sup> de una película que no lo necesita. Es más -pensé-, ¿de qué demonios puede tratar una secuela de Blade Runner? ¿cómo vas a hacerlo, construyendo algo nuevo, y respetando todo el tratado filosófico anterior? O bien 'rizas el rizo', o bien destruyes el tono y el legado de la anterior; sea como sea, una secuela es mala idea.</p>
     27 <p>Y cuán equivocado estuve, y cuánto me alegro de ello. Blade Runner 2049 (2017) es una digna secuela, quizás, una de las mejores de la historia del cine; una rareza en su tiempo y en la mentalidad superficial del siglo XXI. Uno de los mejores directores en activo del mundo, Denis Villeneuve, ha hecho todo lo humanamente posible para que la secuela estuviese a la altura de la primera, y lo ha logrado.</p>
     28 <p>Estéticamente -uno de los elementos fundamentales que ha hecho de la primera un clásico de culto- es colosal en todos los sentidos, cada plano es pura perfección, el diseño artístico de los escenarios es fascinante y memorable, la fotografía es simplemente una de las mejores de la historia del cine, todas las escenas están rodadas de forma asombrosa, no es una locura decir que 2049 supera a su precursora en este aspecto. El ambiente sonoro, producto del Hans Zimmer más eléctrico y experimental, embriaga al espectador y sirve de apoyo perfecto a la imagen.</p>
     29 <p>Filosóficamente, no sólo trata los mismos temas, sino que los amplía y desarrolla en mayor profundidad, mientras que añade otros nuevos. Incluso defendería que es una obra, metafísicamente hablando, más compleja y profunda que la anterior. En este caso, seguimos al Blade Runner K (Ryan Gosling), un replicante especializado en dar de baja a otros replicantes. Tras retirar a un Nexus-8, descubre los huesos de una replicante que ha sido madre: ¡Rachel ha tenido un hijo con Deckard! Es una sorpresa asombrosa, ¿pueden los replicantes tener hijos? ¿en qué implica ser hijo de un humano y una replicante? ¿o de dos replicantes? ¿es replicante o humano? El viaje de K, que se conoce replicante, planteará una serie de dudas más notables y profundas que la primera película. K, en 2049, bucea más profundo que Deckard, en 2019.</p>
     30 <p>La película profundiza aún más en el mundo tecnocrático que la ambienta, presentando un personaje que exquisitamente escrito como es Joi (Ana de Armas) -una suerte de inteligencia artificial holográfica- y su relación -¿amorosa?- con K, el trabajo de arquitecto de sueños, etc. Y amplía todo su 'lore' filosófico con la maternidad, la procreación <i>versus</i> reproducción, la soledad, la genética...</p>
     31 <p>Como conclusión; las adaptaciones cinematográficas de Blade Runner son muy superiores a la novela de Philip K. Dick, si bien hay elementos de la novela que me hubiera gustado ver en las adaptaciones, no podemos sino dar al César, lo que es del César. La profundidad de Blade Runner la ha elevado, tanto en la historia del cine como en el género de la ciencia ficción, como una de las obras magnas de la historia moderna.</p>
     32 <p><sup>1</sup> El planeta ha perdido la mayor parte de la población mundial a causa de la Guerra Mundial Terminus y la posterior huida a las colonias en Marte. Edificios de miles de apartamentos están vacíos o, en muchos casos, solo viven un centenar de personas. En la película, sin embargo, la ciudad de Los Ángeles, en la que se ambienta, es presentada como una metrópolis con millones de habitantes, similar a Tokio en la vida real.</p><p><sup>2</sup> Poseer y cuidar un animal es considerado signo de alto estatus social, pero como son sumamente costosos debido a su escasez tras la Guerra Mundial Terminus, se suelen utilizar réplicas artificiales. Una de las obsesiones de Deckard es la de reemplazar su oveja eléctrica por un animal vivo. Incluso acepta el trabajo de eliminar a los Nexus-6 para obtener las recompensas y así poder comprarlo.</p><p><sup>3</sup> Las denominaciones blade runners y replicantes son propias del lenguaje de la película. En la novela, se les denominan como «cazadores de recompensas» y «andys» («androides»).</p><p><sup>4</sup> Y más conociendo la cultura moderna, antioriginal, de hacer secuelas, precuelas, orígenes, reinvenciones, etc. De todo producto que propicie negocio. Quizás, la mayor crisis de la historia del cine.</p>
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