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     12 <p class="title">La profunda religiosidad de The VVitch (2015), Robert Eggers</p>
     13 <p class="date">17 de noviembre de 2021 • fjbalon</p>
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     15 <p>The VVitch, o La Bruja, se trata de una película profundamente religiosa, aunque parezca contraria a ésta. La estética -en un sentido profundamente ascético- y la fotografía engalanan la ópera prima de uno de los que, a mi parecer, es de los mejores directores -o al menos de los que más se asemejan a mi forma de ver cine- de la actualidad, Robert Eggers.</p>
     16 <p>Se aleja mucho de lo que, cinematográficamente, entendemos como cine religioso -que tiende a ser cursi y centralizador del mensaje, maniqueo, salvo contadas excepciones-. Eggers explora una religiosidad antigua y mística, que explora la mitología y su encuentro con la fe de sus personajes a través de la estética, que aunque cambiante, se adapta a cada concepto e idea que quiere sellar en la mente del espectador; y que envuelve con un diálogo docto y estudiado, cognoscente del folklore, la religión y la mitología; avezado en el lenguaje cinematográfico, fotográfico y, sobretodo, y de nuevo, estético.</p>
     17 <p>La Bruja explora la debilidad y desesperación del pensamiento cristiano protestante ante su propia naturaleza humana, corrupta por el pecado original, que encarna una familia desprotegida y desacramentada por una fe castrada, que se enfrenta a su propio abismo en caída libre ante el mal, encarnado en un paganismo antiguo y sólido. Es una película incómoda y terrorífica, que no requiere de sustos ni sobresaltos. A destacar, si se me permite el comentario, el impecable papel que hace Anya Taylor-Joy.</p>
     18 <p>La fe protestante de la familia es fundamental en la trama. Y así Eggers lo hace ver continuamente, con la confesión secreta en intimidad con la propia oración de Anya Tylor-Joy (un protestante nunca sabe si ha sido perdonado), la duda del niño contra las verdades de su fe (especialmente en la condenación, auspiciada por la pérdida de su bebé hermano, sin haber cometido mal formal, pero sin bautizar), la falta de sacramento, etc. La familia tiene una fe, que al principio se aparenta fuerte y robusta, pero que es dominada por las propias situaciones.</p>
     19 <p>Un elemento también fundamental de la cinta es la familia, que es un elemento nuclear para la protección y educación de cada individuo, y cuya cabeza es el hombre. El hombre, que superado por la naturaleza y el paganismo, no intercede ni defiende como se le exigiría a su familia, no quiere (o puede) ver siquiera el mal que les acecha sino en causas accidentales, como un lobo; y calla en conflictos interfamiliares que él mismo ha provocado, como la copa de plata de su esposa. El hombre, que no es capaz de calmar la desesperación de su esposa ante la pérdida de su hijo ni controlar a sus propios hijos en la fe y la virtud, permite indirectamente la demolición de la familia.</p>
     20 <p>El demonio, en imitación profana y blasfema a Cristo, elige a sus discípulos -déjalo todo y sígueme-; la brujería -una burda parodia del Matrimonio- acaba con la familia que protege, no de una forma religiosa o espiritual, pues es una familia castrada por la herejía; sino de una forma ius naturale, despojando a Thomasin de todo lo que ella tiene, y es entonces cuando éste se le muestra y le elige para su aquelarre.</p>
     21 <p>Cabe destacar que el demonio accede a la familia, no a través de Thomasin, sino a través de los dos hijos pequeños: son ellos los que le abren la puerta a través del juego con Philip el Negro -y escuchaban sus susurros-, que se aprovechaba de su inocencia desprotegida de Sacramentos. Provocó así la tentación sexual de Caleb que causó su caída, la desesperación y locura de la madre y la incapacidad del padre.</p>
     22 <p>La obra no requiere de sobresaltos ni sustos fáciles, a los que nos tiene acostumbrado el género de terror moderno. Su terror se basa en la inquietud del espectador, su incomodidad, su tensión. Y en ese ambiente, el director crea secuencias que se grabarán durante mucho tiempo en la retina del que la ve, como la escena del cuervo o el susurro de Philip el Negro.</p>
     23 <p>Robert Eggers es el mejor director, opino, para encarnar la mitología</p>
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