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1 <!DOCTYPE html> 2 <html> 3 <head> 4 <meta http-equiv="Content-Type" content="text/html; charset=UTF-8" /> 5 <meta name="viewport" content="width=device-width, initial-scale=1" /> 6 <title>La «idiotización computacional» fruto de la abstracción</title> 7 <link rel="icon" type="image/png" href="/favicon.png" /> 8 <link rel="stylesheet" type="text/css" href="../article.css" /> 9 </head> 10 <body> 11 <header> 12 <p class="title">La «idiotización computacional» fruto de la abstracción</p> 13 <p class="date">29 de mayo de 2021 • fjbalon</p> 14 </header> 15 <p>Vivimos inmersos en las redes de software complejo, que recibe nuevas versiones y actualizaciones día tras día. El consumo de RAM y CPU no sólo nunca se reduce, sino que va en aumento. Todo parece nuevo y moderno, pero el software ofrece las mismas características que hace años, y a esto se le llama «avance» y «progreso». La computación y la informática son ciencias conservadoras, aunque para cualquier no versado parezca lo contrario; al final, no nos equivoquemos, no hemos dejado de utilizar la misma informática que hace 70 años: la arquitectura von Neumann vitaminada y con un tamaño cada vez menor y con mayor capacidad. Esto se une al consumismo, que convierte y pervierte la capacidad de pensar por uno mismo, en producir por uno mismo aplicando formas lógicas y prácticas de ser y tener. Esta «enfermedad» afecta gravemente a la tecnología, y aún más a la ciencia de la computación. Las computadoras a menudo hacen cosas que sus usuarios no quieren ni necesitan, habiendo sin duda, una hiperinflación de objetos que conduce a su proliferación explosiva.</p> 16 <p>Incluso en la comunidad hacker, a menudo se da la falsa sensación de progreso proporcional a las líneas de código escritas, desarrollando soluciones complejas innecesariamente. La complejidad del código es la madre de un software hinchado, difícil de usar y totalmente inconsistente e inestable, los problemas se resuelven mediante parches, que dan lugar a otros problemas, que son resultados mediante otros parches; obteniendo finalmente una pequeña porción de código fundamental en contraposición de código parcheado. Los recursos se atan sin fin, explotando innecesariamente el rendimiento de la máquina, y las vulnerabilidades se hacen norma. La única solución es, a menudo, desechar todo el código y reescribirlo desde cero. Sin embargo, los hackers rara vez hacen reescrituras de calidad, ya que hay orgullo en la escritura de grandes cantidades de código: muchos se sienten superiores intelectualmente entendiendo la complejidad de su propio código, algo que otros no podrán entender; o será demasiado tedioso. Para muchos, el software complejo es ideal, y proporcional a su ego.</p> 17 <p>Unido a la complejidad, la industria informática y técnica se ha volcado en el desarrollo del teléfono móvil, dejando paulatinamente de lado el desarrollo de infraestructuras informáticas más simples y controlables. Un smartphone, no es más que un ordenador sobrevitaminado de sensores y controlado por su fabricante; un arma ideal de espionaje masivo, el sueño de Stalin (Richard Stallman). La tecnología se convierte así en prisión para su usuario, de sensores interconectados de vigilancia y control, incluso de aspectos tan íntimos como el sueño. Los infómatas se convierten en informadores.</p> 18 <p>Esto es así también para la informática general de usuario, de consumo. Se ha «smartizado» de forma masiva, en imitación al teléfono móvil. La computadora clásica se alimenta con sensores que no son, a menudo, necesarios; con sistemas operativos obscuros y software privados, colmados de telemetría y sistemas de control.</p> 19 <p>Entonces, la mayoría de máquinas ejecutan código que sus usuarios no conocen, confían ciegamente en los equipos de programadores de las compañías que los comercializan. Esto es especialmente peligroso en compañías oscurantistas que trafican con los datos de los usuarios y favorece el espionaje masivo, la supremacía de las grandes compañías, la devaluación de los propios datos... Alimentando a la maquinaria consumista de la que hablamos.</p> 20 <p>Y en conjunto al auge del llamado Internet de las Cosas (Internet of Thinks, IoT), informatizamos todo siguiendo el modelo del smartphone, y arrastrando evidentemente todos sus problemas.</p> 21 <p>Por otro lado, la industria se ha esforzado en dotar cada vez de más abstracción humano-máquina, si bien la paulatina aparición del entorno gráfico en la historia de la computación provocó una democratización de la informática, rebajando la curva de aprendizaje inicial y acercando la intuición al uso de la máquina a los usuarios menos doctos, también podemos decir que abstrajo al usuario de la verdadera interfaz del equipo, haciéndolo menos comprensible a los profanos. Y como en cualquier sistema democrático, la complejidad base aumentó innecesariamente, obteniendo programas simples con necesidad de interfaz gráfica (programas en las que el código referente a dibujarse ocupa más que el propio código de negocio) e iniciando una serie de problemas de estabilidad, compatibilidad, eficiencia... Las interfaces están sujetas al cambio continuo, a la estética cambiante de las modas... Pero su problema fundamental radica -pienso- en la «idiotización computacional» de los profanos.</p> 22 <p>La «idiotización computacional» surge de aquella abstracción, que separa al usuario de la máquina y convierte la interfaz en una mera pantalla de recepción, que limita su comprensión del sistema y, a consecuencia, una mayor confiabilidad, pasividad y conformismo por parte de los usuarios. Esto le lleva a una incredulidad ante problemas de privacidad e intimidad, que unido a conceptos vagamente denominados como la nube provoca un uso condicionado y esclavizado de la informática al servicio de las corporaciones y los Estados, que trafican y utilizan sus datos.</p> 23 <p>No estoy en contra de la interfaz gráfica, eso sería absurdo en prácticamente la mayoría de los casos. El uso que le doy a la informática es también gráfico (visionado y edición de fotografía, navegación por la web, visionado de películas...), por lo que tengo necesidad de una interfaz gráfica; pero considero la supremacía y la utilidad fundamental de la línea de comandos con respecto las aplicaciones gráficas.</p> 24 <p>A no ser que haya una razón verdaderamente buena para hacer gráfico un programa, una aplicación verdaderamente útil que requiera la representación y dibujo, sea como interfaz o como resultado, no veo necesidad real de GUI. El 90% de uso que le doy a mi capacidad de cómputo es texto. Pero evidentemente, existen aplicaciones o necesidades de las que obtengo beneficio usando la gráfica. Por lo tanto, esto no es un texto radical opuesto al desarrollo de interfaz gráfica, sino un manifiesto o declaración al uso real (¿o ideal?) de ésta.</p> 25 <p>Dentro de la «idiotización computacional», un elemento fundamental es también la llamada nube. La nube sólo existe en la mente de aquellos creen en ella (Richard Stallman). Es un manido mantra transversal, un concepto abstracto y ambiguo, un agente oscurecedor y encubridor de su verdadera naturaleza, la cual es simple: la nube es ceder tu informática al ordenador de otro.</p> 26 <p>Si abstrahere consiste en aislar conceptualmente una propiedad de un objeto, ignorando otras propiedades del objeto en cuestión; mi objetivo de des-abstrahere es dar propiedad y conocimiento de causa a lo que este concepto representa, así como desmitificarla y darle cuerpo a tal concepto tan abstracto. Lo primero a decir pues (y valga la redundancia), es que es un concepto deliberadamente abstraído, de forma que ante la no-corporeidad de la nube -que no se forma de partículas de agua ni cristales de hielo, en suspensión-, sino de un conjunto de computadores, de alta accesibilidad y disponibilidad, con un propietario y una programación concreta, conectados a través de las tecnologías de redes (tanto a nivel de hardware como de protocolo y software). La idea de oscurecer el sistema bajo el lenguaje (ordinario), es evitar que el usuario se haga algunas preguntas pertinentes: ¿a quién pertenece los sistemas informáticos que me propone usar? ¿qué datos obtendrás de mí? ¿cómo usarás mis datos? ¿dónde y bajo qué medidas de seguridad y privacidad se emplearán? ¿bajo qué leyes operas? ¿bajo qué filosofía?.</p> 27 <p>Y sobretodo, la cuestión que más importante considero: ¿por qué debo utilizar tu servicio «en la nube» y no mi propio equipo?.</p> 28 <p>La primera razón por la que el establecimiento induce a la adopción generalizada de la nube, es precisamente obtener control sobre la computación de los usuarios, despojando a los usuarios del control, ya no sólo sobre sus propios datos, sino sobre su propia función de computación. Algo grave, pues un usuario podría perder la capacidad computacional -por ejemplo la capacidad de ejecutar un programa- en caso de no ser del agrado del proveedor de la nube.</p> 29 <p>Considero que, en amparo de la libertad, es conveniente rechazar (o reducir, en la medida de lo posible) todo lo relativo a la nube, en el sentido abstracto en el que se presenta. Al igual que con la interfaz gráfica. Evidentemente me reitero en que no estoy en contra del concepto en sí, sino de su utilización deliberadamente abstracta; en muchas ocasiones, utilizar servicios externos es vital y beneficioso. Sin embargo en la mayoría de los casos actuales no lo es, y es lo que veo necesario rechazar.</p> 30 31 </body> 32 </html>