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1 <!DOCTYPE html> 2 <html> 3 <head> 4 <meta http-equiv="Content-Type" content="text/html; charset=UTF-8" /> 5 <meta name="viewport" content="width=device-width, initial-scale=1" /> 6 <title>Le Roman de la Rose y la disyunción medieval</title> 7 <link rel="icon" type="image/png" href="/favicon.png" /> 8 <link rel="stylesheet" type="text/css" href="../article.css" /> 9 </head> 10 <body> 11 <header> 12 <p class="title"><i>Le Roman de la Rose</i> y la disyunción medieval</p> 13 <p class="date">27 de julio de 2024 • fjbalon</p> 14 </header> 15 <p>Como ya vengo defendiendo tiempo atrás, existe una <b>disyunción entre la Cristiandad y el mundo grecorromano</b>, totalmente naturalizado y cotidiano para el hombre medieval, pero muy ignorado para el hombre posterior. La Edad Media, período amplísimo, es un período puramente cristiano, es evidente; pero eso no es impedimento de ser una continuación de la mentalidad griega y la mentalidad romana, de la pervivencia de los mitos y las costumbres. No en vano, <b>somos los descendientes de los paganos convertidos en Cristo</b>, una conversión que no elimina al mundo anterior, sino que lo perfecciona y lo eleva a Dios: esa es la Cristiandad. Esto parece muy difícil de entender para el vulgo, tanto el Norte de Europa por su puritanismo y tendencia judaizante que trajo consigo el Protestantismo; como en la actualidad por la judaización (y descristianización) completa del mundo; aunque de esto no tienen culpa los judíos, sino quizá los cristianos renacentistas, que iniciaron esa suerte de desprecio medieval, esa acusación de bárbaros y góticos germanos, de alejarse de la estética y la intelectualidad grecorromana...</p> 16 <p>No obstante, un hombre medieval no tendría ningún problema en leer a los clásicos, en seguir sus arquetipos universales (como defiendo también en <a href="../chanterai-por-mon-corage/"><i>Chanterai por mon corage</i></a>), en entenderlos, ¡si quiera en utilizar a Orfeo o a Hércules como alegoría de Cristo mismo!. Ejemplo de ello hay tantos: la <i>Divina Comedia</i> de <i>Dante Alighieri </i>, prácticamente iniciador del espíritu del Renacimiento, paradójicamente; también la <i>Consolación de la Filosofía</i> de <i>Boecio</i>, el platonismo y el aristotelismo propios de la Escolástica y la teología, los <i>Manuscritos Carolingios</i>...</p> 17 <p>Pero en lo que me quiero parar es en una miniatura medieval de <i>Le Roman de la Rose</i> (1380, <i>British Library</i>), que fue la obra más leída de la literatura francesa entre el siglo XIII y XVI, ni más de menos. Hoy parece una locura, pues el libro es tremendamente tedioso y pesado de leer y de sobrellevar. Pero entonces era tremendamente popular, sobretodo entre la nobleza. <i>Le Roman de la Rose</i> tiene dos autores, muy diferentes uno del otro.</p> 18 <ol type="I"> 19 <li><i>Guillaume de Lorris</i> fue un escolar de Orleans que escribió una especie de biografía sentimental alegórica que trata sobre los asuntos amorosos tal y como lo habían ido desarrollando los trovadores desde el siglo XII: asuntos del cortejo de la dama, la espera, la paciencia, el desengaño... Entre 1237 y 1240 muere dejando inconclusa la obra, de la que sin embargo se hacen copias y tiene gran éxito.</li> 20 <li><i>Jean de Chopiel</i>, conocido como <i>Jean de Meun</i> retoma la obra hacia 1276 y la termina. Es autor también de <i>Art de Chevalerie</i> y traductor de la <i>Consolación de la Filosofía</i> de <i>Boecio</i>, nada más. Fue un hombre cultísimo, y eso se refleja en toda la segunda parte de <i>Le Roman de la Rose</i>, que es tres veces más larga que la de <i>Guillaume de Lorris</i>, hay que decir.<p>Algo muy llamativo de la contraposición de ambas partes, al margen de la cultura del autor, es que parece que <i>de Meun</i> va en contra de lo que <i>de Lorris</i> defendía en su primera parte: se termina la idealización de la dama y de andar dando vueltas en el cortejo, <i>de Meun</i> tiene cierta burla y socarronería al amor cortés, y cierta crítica a los jóvenes caballeros y a la nobleza; y parece posicionarse junto a la naciente y pronto poderosa burguesía de las ciudades (y que tanto daño han provocado finalmente en en devenir de Europa).</p></li> 21 </ol> 22 <p>La minuatura en cuestión es la siguiente:</p> 23 <img src="roman-de-la-rose-1380.jpg" /> 24 <p>A primera vista, una escena típica de dos amantes sorprendidos <i>in flagrante delicto</i> de adulterio, abrazados en la cama, mientras el marido sostiene una porra con la que se debe disponer a castigarlos.</p> 25 <p>Hay elementos visuales que llaman la atención, como lo son los ropajes que lleva el marido, que no son de caballero ni de noble, sino que <b>lleva ropas de artesano</b>. Las sábanas son blancas: en la edad media habría resultado impensable que las sábanas fueran de otros color; pero el cobertor, o colcha como decimos ahora, tiene dos colores. Parece que ya a finales del siglo XIV, del que dataría la minuatura (que no el resto del libro), en algún lugar de la Francia ya se habría inventado el edredón reversible con almohadas a juego... La dama, aunque difícil de distinguir en un primer vistazo, lleva un peinado de trenzas recogidas, algo también muy propio de la moda femenina de la época.</p> 26 <p>Fruslerías a parte, habría que mencionar finalmente que éstos no son una pareja de amantes cualesquiera, sorprendidos por un marido cualquiera; esta miniatura se encuentra en la segunda parte, la de que escribió <i>Jean de Meun</i>, concretamente a partir del verso 13.840:</p> 27 <div style="text-align: center;"><i>Mucho más celosa que el propio Vulcano,<br> 28 El cual sorprendió a Venus,<br> 29 su esposa, yaciendo con Marte en su propia cama,<br> 30 sobre los que echó una red de acero<br> 31 mientras se entregaban con gran frenesí<br> 32 al ardiente juego que los abrasaba,<br> 33 después de espiarlos laboriosamente.<br> 34 Tan pronto como Vulcano conoció el asunto<br> 35 y pudo probar esta tal traición,<br> 36 una vez echada la red sobre el lecho<br> 37 (debió de estar loco para hacer tal cosa,<br> 38 pues quien cree que él solo goza a su mujer<br> 39 es un insensato y sabe muy poco)<br> 40 les mandó a los dioses venir sin tardanza,<br> 41 quienes se rieron e hicieron mil fiestas<br> 42 en cuanto los vieron así entrelazados.<br> 43 La beldad de Venus fue muy apreciada<br> 44 por la mayoría de los convocados,<br> 45 mientras que la diosa lloraba y lloraba.<br> 46 Venus, en efecto, estaba enojada<br> 47 por lo que su esposo hiciera con ambos,<br> 48 y en tal situación sintió gran vergüenza.<br> 49 Más no fue una cosa tan maravillosa<br> 50 el que Marte y Venus hicieran aquello,<br> 51 puesto que Vulcano era tan feísimo<br> 52 y estaba tan negro debido a su fragua<br> 53 (las manos, la cara, hasta el mismo cuello),<br> 54 que ella no podía amar a su esposo<br> 55 aunque su mujer se considerara.</i></div> 56 <p>De tal forma conocemos que los amantes son Afrodita y Ares, a los que tiende la trampa Hefesto, esposo de Afrodita, y que después de sorprenderlos los atrapará y llamará a todos los dioses del Olimpo para que contemplen a su infiel esposa humillada. El episodio se encuentra en el <i>Canto VIII</i> de la Odisea y ocurre en el Palacio de los Feacios ante Odiseo. Los que saben ponen en duda que <i>de Meun</i>, incluso con toda su cultura clásica, conociera la Odisea en griego en el siglo XIII, yo no lo sé, más bien defienden que debió conocer el episodio por las <i>Metamorfosis</i> de Ovidio, libro que estaba en latín y que fue muy leído entonces. En el libro IV de las <i>Metamorfosis</i>, en la narración de las Miníades, está de nuevo contada la historia. Esta vez los nombres de los dioses son los romanos: Venus, Marte y Vulcano.</p> 57 <p>Estamos hablando de un episodio de la mitología pagana en un poema medieval, como venimos a defender. Un episodio representado en la Cristiandad, de tres dioses inmortales. Para muchos sorprenderá que una historia mitológica conocida por escrito desde el siglo VIII a.C. se represente se represente en el siglo XIV... Con ropajes medievales y un entorno cotidiano para el francés de ese tiempo, por supuesto. Y es que, <b>para alguien que vive en el siglo XIII y XIV, que tiene cultura, que conoce el latín y escribe, su tiempo es la continuidad de la Antigüedad clásica, y la Antigüedad clásica es lo que está en su pasado y no un mundo perdido</b>. Y es que ese mundo era pagano, y este mundo es cristiano; pues es que en la época medieval <b>los dioses paganos eran tolerables bajo el ropaje contemporáneo con el que podían ser entendidos y asimilados</b>, es el principio de disyunción.</p> 58 <p>Por supuesto, el lector que quiera podrá encontrar muchísima más profundidad del tema en el excelente blog <a href="https://hesperetusa.wordpress.com"><i>El bosque de la larga espera 59 </i></a>, que paso a recomendar encarecidamente.</p> 60 </body> 61 </html>