De las 4 libertades del software libre de Richard Stallman
12 de octubre de 2015 • fjbalon
Partiendo de la base de que la libertad del usuario es esencial en el mundo de la computación, especialmente para garantizar la seguridad y pureza del software que ejecuta su máquina. Considero indispensable, al menos, estudiar las libertades propuestas por Richard Stallman en lo que él ha fundado como software libre. Como en informática solemos empezar todo array por cero, consideramos un software como libre cuando tenemos la libertad para:
Lo que podemos resumir en tener libertad para usar, estudiar, distribuir y mejorar. Si bien el término puede producir algo de ambigüedad en inglés, ya que free puede entenderse también como algo gratuito, esta anfibología no la tenemos en el castellano. Sin embargo, sí parece haber bastante confusión en cuanto nos referimos a la diferencia, tanto conceptual como filosófica, entre el software libre y el código abierto (u open source), que difieren. Si bien todo software libre es, por definición y por encuentro en la libertad 1, de código abierto, no podemos obviar que entre los programas que se ajustan a la definición de código abierto simplemente implica que el código fuente se encuentra disponible, sin embargo esto no exime las posibles restricciones sobre el uso de dicho código fuente.
Ambos conceptos se fundan en planteamientos de naturaleza asimétrica, mientras que el software libre se fundamenta en una teoría o doctrina filosófica (e incluso social, tal y como vemos en Software libre para una sociedad libre, de Richard Stallman), el código abierto se funda sobre un pragmatismo ajeno a toda cuestión filosófica y social, centrando su concepto en un tratamiento puramente técnico: accesibilidad al código fuente.
Como parece lógico, en las comunidades de software libre existen muchas posturas acerca de la relación entre el software libre y el sistema político-económico, esto se hace más obvio cuanto el sistema capitalista más se 'informatiza', teniendo cada vez más relevancia. Algunos consideran el software libre como un competidor contra el centralismo y el monopolio en empresas y estados, una forma de orden espontáneo o de anarquismo práctico. Otros consideran el software libre como una forma de trabajo colaborativo en un modelo de mercado, tal como se había planteado el cooperativismo o incluso el distributismo de G. K. Chesterton y Hilaire Belloc, como yo mismo defiendo.
A nivel microeconómico, el software libre genera ciertas preguntas. Éstas principalmente se basan en cómo se puede hacer negocio con este tipo de software, siendo que cualquiera puede ver y modificar el código fuente. El modelo económico del software libre pertenece más correctamente al sector de servicio, más que de producto. Debido a que la propia filosofía se centra en el uso del software y su distribución más que en el producto en sí, permitiendo lucro en la personalización, mantenimiento, programación, configuración e instalación, soporte, formación, etc, que confronta con el modelo de negocio basado en licencias, algo predominante en el sector privativo. No obstante, no existe restricción ética ni moral dentro de la filosofía del software libre que limite que la distribución per se pueda ser lucrativa. El software licenciado bajo las cuatro libertades puede ser vendido.